viernes, 19 de septiembre de 2008

Aprendiendo con el tio coco, de geografia y otros yuyos.

Luego de salir de Berlin, eso fue ya hace un rato, yo me quede con Fabian y el Pita, para pintar el muro (…m? –si el muro de Berlín, vos decís que esta muy mal) había coincidido el camping y las cabezas, o sea el tiempo y el espacio y pensábamos aprovecharlos, para semejante aventura nos tuvimos que separar de las camionetas nuestras, ya que los tres pertenecemos a diferentes camionetas y la camio mía y la del Pita partían sin hacer conceciones, no significa con esto que uno es perteneciente a una camioneta como un objeto, pero algo de eso hay., y en la tarde luego de haber hecho semejante locura en flagrante delito nos pasaba a buscar la camioneta de el Fabi para seguir viaje rumbo a Praga, estabamos bajando en el planiferio y cada vez más locos.
Para ese entonces el Nico Ayala, al cual una noche de alcohol en Zapata, que es un boliche nocturno en Berlín lo invitamos a pasar unos dias de estadía con nosotros en la camioneta quedándonos de encontrar el día de partida en la estación de trenes en Berli mientras yo me había fugado a la camio del Fabi. Y este sujeto de mala calania y abultado porte se encontraba instalado y dando ordenes en mi hogar huyendo de su camio, para cuando nos encontramos en Praga. Aclaración de momento, luego fue directamente expulsado de su camioneta pasando más tiempo del debido en nuestro hogar, para alegría de todos.
Ya en Praga, capital de Republica Checa nos reencontramos con las camionetas a las cuales correspondemos, donde recogimos la cruel y tan alagada Absenta, bebida promiscua y verde la cual es testiga de varias locuras humas, elaborada a base de ajenjo, planta de poderes alucinógena que a nuestro respecto no causo el afecto deseado, puesto que solo llevo a la borrachera tan querida y conocida por todos, y luego a Viena, capital de Austria, que no nos dejo mas que amargos recuerdo, que no voy a contar (casi nos cagamos a trompadas y yo con diarrea para empezar, resacas que dejan las noches exotéricas de descargas emocionales, luego salimos rumbo a Zuiza (empezabamos a dar la vuelta, de este oeste, a el este de vuelta pero siempre bajando), pasando de largo el valle del Danubio, no sin antes bañarnos en esas dulces aguas que supieron dar vida, llegamos a Zuiza, con un pequeño desvío en Munich, cuidad alemana al sur de este país, cuasi limitrofe con Austria y Zuiza, entramos a Zuiza por Bergens, y salimos rumbo a Basel, o Basilea, ciudad que se encuentra mitad Zuiza, mitad Francia, en esa epoca pasbamos fronteras como quien pasa puertas de supermercado, que tambien la supimos pasar, de ahí en adelante no paro de llover, una mierda. De obra en obra, con el pilot y el paraguas a cuestas que había recojido en York Inglaterra, recorriamos países, sabiendo que se venia la costa croata, pero no antes sin ir a un glaciar en los Alpes, (ya que estabamos no…?), el Monterraso, al lado de Pontresina, un pueblucho de Zuiza. Que queda de paso al boliche de lo de Carlos, por el nordeste de los Alpes. Si es que a alguien le sirve la data.

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